Pilma florece entre los años 30-50, en un pequeño taller de ebanistería en Barcelona. Allí producen mobiliario de oficina de estilo americano de gran éxito comercial. Más adelante empiezan a fabricar armarios de puertas correderas, alcanzando una importante producción.

Desde aquellos años, Pilma ha ido creciendo y posicionándose, abriendo tiendas en Barcelona, lanzando su marca PLM Design y llegando a acuerdos con firmas de prestigio internacional, como Kartell, para implantar lo que denominan ‘shop in a shop’ en sus diferentes tiendas.