En 1932, cuando el ingeniero de suspensión de vehículos George Carwardine inventó un mecanismo de resorte, manivela y palanca que podía colocarse con el toque más ligero pero que mantendría su posición una vez liberado, nació la idea para la primera lámpara de trabajo Anglepoise.

Desde la creación de su icónica lámpara Original 1227, hasta el desarrollo de colecciones extendidas por Sir Kenneth Grange, pasando por la colaboración con Paul Smith, el incomparable diseño británico es el corazón y el alma de Anglepoise. Sus luminarias se puedan encontrar en hogares y oficinas, restaurantes, bares y hoteles e incluso en museos de todo el mundo.